Ayudante de Santa
Ayudante de Santa
no le dio suerte a Homero Simpson en el galgódromo una nochebuena, pero ha
resultado ser un perro afortunado. Amado e idolatrado por su dueño, Bart
Simpson, Ayudante de Santa disfruta la clase de vida que la mayoría de los
perros sólo pueden soñar: pertenece a una familia tolerante que le permite
destrozar los muebles y comer en la mesa. Disfrutó de una relación breve, pero
fructífera con una adorable galgo (juntos procrearon a 25 cachorros, todos los
cuales escaparon de una muerte segura a manos del Señor Burns) y se graduó en
una de las academias caninas más prestigiadas de Springfield. Por supuesto, la
vida no ha sido sólo miel y rosas para el Ayudante de Santa. El Señor Burns le
fracturó las patas. Fue abandonado por la familia Simpson, al llegar Prócer',
un perro con mejor pedigrí, que Bart compró por catálogo. Y se vio obligado a
comer varios kilos de tocino frito, cuando Homero incursionó, brevemente, en la
carrera de venta de manteca. El Ayudante de Santa disfruta sus largos paseos con
Bart. Enterrando cosas en el jardín y suplicando que le den comida.
